¿Recuerdan cuando el Everton parecía desahuciado hace unas semanas? Olvídenlo. Están vivos, pateando, y acaban de meterle tres goles a un Chelsea que parecía completamente conmocionado. Beto, el fichaje de verano del Udinese, anotó dos goles, su primer partido con múltiples goles con la camiseta del Everton, y el primero para cualquier Toffee esta temporada. Esa es una estadística que lo dice todo sobre sus dificultades para encontrar la red. Pero contra el Chelsea, las cosas encajaron.
El Chelsea, recién salido de su humillación en la Liga de Campeones, llegó a Goodison Park buscando una respuesta. No la obtuvieron. En cambio, recibieron una clase magistral de fútbol directo y agresivo de los hombres de Sean Dyche. El primer gol llegó de un córner, siempre una buena señal para un equipo de Dyche. James Tarkowski, una roca toda la tarde, se elevó más alto para cabecear en el minuto 53. Algo simple, pero efectivo. Y marcó la pauta.
Aquí está la cuestión: el Chelsea parecía falto de ideas. Tuvieron el 65% de la posesión pero no hicieron absolutamente nada con ella. Enzo Fernández, comprado por 106 millones de libras, fue invisible. Raheem Sterling intentó que las cosas sucedieran, pero era un lobo solitario. Solo lograron cuatro tiros a puerta en todo el partido, un rendimiento insignificante para un equipo con su talento ofensivo. Mauricio Pochettino tiene un trabajo monumental por delante. Esto no es solo un tropiezo; es un patrón.
**El gran día de Beto y el gran problema del Chelsea**
Luego vino Beto. Su primer gol fue un remate de cazador en el minuto 78. Un revuelo en el área, un balón suelto, y él estaba allí para empujarlo. No fue bonito, pero fue efectivo. Y mostró un hambre que al Chelsea le faltaba por completo. Su segundo, solo cinco minutos después, fue la guinda del pastel. Una jugada bien elaborada, un centro al área, y Beto estaba allí de nuevo para cabecear el balón más allá de Robert Sánchez. Goodison estalló. El marcador de 3-0 se sintió merecido, no afortunado.
Esta victoria aleja al Everton del descenso inmediato, al menos por ahora. Están en el puesto 15, con 16 puntos, y de repente hay un poco de margen de maniobra. Más importante aún, demuestra que pueden rendir contra equipos más grandes. Vencieron al Arsenal 1-0 a principios de temporada, ¿recuerdan? No son un equipo fácil de vencer, a pesar de lo que pueda sugerir la tabla de la liga. Dyche ha inculcado una lucha en este equipo que faltaba con Frank Lampard.
¿Mi opinión? Esta plantilla del Chelsea, tal como está construida actualmente, no terminará en la mitad superior de la Premier League. Están demasiado desarticulados, demasiado caros y demasiado frágiles. El talento está ahí a trozos, pero no hay cohesión. Ahora han perdido tres de sus últimos cinco partidos de liga, incluyendo una goleada de 4-1 ante el Brighton y esta humillación de 3-0. Esto no es un tropiezo; es una crisis en toda regla.
El doblete de Beto fue más que un par de goles; fue una declaración. Dijo que el Everton no va a bajar sin luchar. Dijo que tienen jugadores que pueden dar un paso adelante cuando importa. Y dejó absolutamente claro que el Chelsea se encuentra en un estado verdaderamente lamentable.
Predigo que el Everton terminará 12º esta temporada, cómodamente fuera de peligro, mientras que el Chelsea tendrá suerte de colarse entre los diez primeros.